QUERCUS. La encina ibérica
![]() |
| Chaparro en Parque Natural de Cornalvo |
Comenzamos con la flora de las dehesas extremeñas con el emblemático Quercus. También nombrado como encina, chaparro, roble o alcornoque. Sin olvidar que estas denominaciones indican diferentes tipos de Quercus o diferentes formas estructurales, y por lo tanto, diferentes usos. Como en el caso del alcornoque, usado desde la antigüedad para extraer una materia prima muy útil. El corcho. Y sin embargo su bellota es áspera y amarga de sabor, por contener un excesivo porcentaje en taninos, siendo poco recomendable su consumo humano.
Nos vamos a centrar en la Encina.
Nombre: Quercus rotundifolia Lam.
Familia: Fagáceas.
El nombre de su género viene del céltico quer = bello o cuez = árbol, lo que significa ‘árbol hermoso’ por la belleza e importancia que se le daba a encinas y robles.
Del griego kercaleos que equivale a duro, áspero; del latín querquerea que significa gravedad o solidez, por sus cualidades.
Ilex era el nombre con que los romanos nombraban a este árbol.
![]() |
| Bosque mediterráneo |
Las flores nacen en primavera agrupadas en ramillos colgantes (amentos) de color amarillo-ocre.
Sus frutos, que normalmente son dulces, están cubiertos por una cúpula en un tercio de su longitud. Fructifica en otoño e invierno del mismo año de la floración.
Es de lento crecimiento, por lo que las encinas presentes en nuestros campos suelen ser centenarias y pueden durar más de mil años, como la encina Terrona o la encina Tres Patas. O encinas milenarias que se cuidan de ojos ajenos en lo más profundo de la dehesa. Por ello se merecen nuestra protección y respeto, formando parte principal de nuestra cultura mediterránea.
Da cobijo a gran cantidad de fauna, tanto silvestre como la destinada a la ganadería. Ayuda a mantener la humedad del suelo para que no se evaporen los acuíferos subterráneos. Sostiene la flora y convive con gran diversidad de matorrales y otros especímenes. Robusta y fuerte, aguanta sin problemas heladas y sequías estivales.
![]() |
| Madera de encina en combustión |
Madera dura utilizada para fabricar herramientas, carros, arados... en construcción y obras hidráulicas, por su resistencia bajo el agua, ya que es bastante permeable.
Como pilares y vigas.
![]() |
| Canchos y encinas extremeñas |
![]() |
| Monte mediterráneo |
Venerada desde muy antiguo, concentrándose su culto en el suroeste de la península.
Muy relacionada con los bosques de ENCINAS y cerca del antiguo río ANAS, actual Guadiana.
Es curioso que su semántica sea muy similar.
ANA agua /ENCINA sustento/ATAECINA fertilidad. Arbol de la vida.
La corteza es rica en ácido cuercitano.
Las bellotas contienen un 50% de fécula, varios azucares, grasa y taninos.
Y en las agallas, ácidos gálicos y taninos.
Su raíz ha sido utilizada en la antigüedad como tinte negro de cabellos.
De ella se obtiene licor y aceite esencial utilizado, tras ciertos proyectos de desarrollo e investigación extremeños, como crema hidratente y regeneradora.
Con sus agallas se prepara la POMADA DE LA CONDESA O POMADA VIRGINAL, de la farmacopea matrinense (1823) como un astringente externo para ayudar a comprimir el esfínter.
La bellota también tiene un buen contenido en taninos.
Es astringente, por lo que se ha usado para dolencias como hemorroides, hemorragias determinadas como metritis y fibromas uterinos. Para el lavado de llagas, alivio de irritaciones, sabañones y úlceras. Para la desinfección de heridas creando una pasta con bellotas y sus hojas machacadas.
Se utilizó como antídoto de mordeduras con veneno y contra todo toxico, hirviendo la bellota y mezclando con leche de cabra. Prácticamente un batido nutritivo antiguo.
![]() |
| Ganado porcino bellotero |
Jamones de primera calidad y esencialmente ecológicos y sostenibles.
![]() |
| Bollotas asadas |
En la biblia se nombra también como arbol sagrado. La encina de "Moré".
![]() |
| ÁRBOL DE LA VIDA |
Consumida desde la prehistoria ya los celtas, consideraban su árbol como sagrado y celebraban sus ceremonias y ritos bajo sus sombra. Dejando vestigios simbólicos en rocas y canchos que poco han perdurado por asentamientos y construcciones, consecutivas en el tiempo sobre ellos. Urbanismo, expolio y vandalismo. Quedando pequeños rincones en nuestra Extremadura, adehesados y boscosos, con toda su diversidad natural, custodiando el arbol de la vida. LA ENCINA









Comentarios
Publicar un comentario